Mi primer bebé
Mi primer bebé. Lo que nadie te cuenta.
Los libros de embarazo cuentan cómo crece el feto semana a semana. Pero nadie te cuenta cómo te vas a sentir tú a las 4 de la mañana del tercer día. Cómo es la primera ducha después. O por qué nadie te avisó de las contracciones del postparto.
Aquí lo contamos. Sin filtros, sin venderte humo, porque nosotras también fuimos madres por primera vez y nos habría encantado que alguien nos lo dijera antes.
Nadie nace sabiendo ser madre. Y nadie te lo va a decir tan claro como una amiga que ya lo ha vivido.
— Mónica & Verónica, fundadoras de OlivioEl test positivo. ¿Y ahora qué?
Esa primera línea rosa que cambia todo. Lo primero que hay que hacer (y lo que NO).
Acabas de hacerte el test y hay dos rayas. Respira. Probablemente estás sintiendo todo a la vez: alegría, miedo, incredulidad, ganas de llamar a alguien y ganas de no contárselo a nadie todavía. Todo eso es normal.
Lo que sí conviene hacer
- Pide cita con tu médico/a de cabecera. Te derivarán a Ginecología o a la matrona del centro de salud.
- Empieza a tomar ácido fólico si no lo estabas tomando. 400 µg/día. Es clave en las primeras semanas.
- Apunta la fecha del test. La fecha del último día de tu regla anterior es la que te van a pedir para calcular tu fecha probable de parto.
- No empieces a tirar de Google. En serio. Va a ser el inicio de un viaje de 9 meses leyendo cosas que no necesitas. Solo lo justo.
Lo que no tienes que hacer aún
- Contárselo a todo el mundo. Hasta la primera ecografía (semana 12) muchas familias prefieren esperar. Es decisión tuya.
- Comprar nada. No, ni un body, ni una cuna, ni un cojín de lactancia. Tienes 9 meses. Y vas a cambiar de idea sobre TODO al menos 3 veces.
- Decidir si vas a dar pecho o biberón. Tienes meses para pensarlo. Y la realidad es que esa decisión la tomará tu cuerpo en parte por ti.
El primer mes vas a sentir un cóctel de emociones que no esperabas. No estás loca. Las hormonas del embarazo son potentísimas y empiezan a actuar desde el día uno. Da gracias a las hormonas, no a ti.
El primer trimestre. El secreto a voces.
Semanas 1 a 12. El periodo más invisible y más duro. Lo que nadie te avisó.
El primer trimestre tiene una particularidad: casi nadie sabe que estás embarazada, pero te sientes fatal. Como si estuvieras enferma sin permiso para decirlo.
Los síntomas que no te dijeron
- Cansancio extremo. No es "estar cansada". Es necesitar dormir 12 horas y levantarte como si te hubieras corrido una maratón.
- Náuseas. Sí, las hay. Y no son solo "por la mañana". Pueden ser todo el día. A algunas mujeres se les pasan a la semana 12. A otras... a la 20.
- Pecho hipersensible. Te duele dormir boca abajo. Hasta el roce del sujetador puede ser insoportable.
- Olfato sobrenatural. Olerás cosas que no oliste nunca. Y algunas te darán arcadas (como el café del trabajo).
- Cambios de humor. Llorar con un anuncio. Reírse 5 minutos después. Es químico.
- Ganas constantes de hacer pis. Sí, ya. Desde el principio.
Lo que te va a ayudar
- Comer poco y a menudo. Galletas saladas o un trozo de pan al despertar reduce las náuseas matutinas.
- Hidratarse mucho. Agua, infusiones, caldos. La deshidratación empeora náuseas, dolores de cabeza y cansancio.
- Pijama / ropa cómoda. En cuanto llegues a casa. El sujetador se va. Tu cuerpo está trabajando 24/7 y no puede más.
- Decírselo a tu jefa o a alguna persona de confianza en el trabajo. Aunque no quieras anunciarlo aún, una persona que sepa que necesitas más pausas o que no puedes ir a cenas de equipo te quita un peso.
El primer trimestre no es para "disfrutarlo". Es para sobrevivirlo. Está bien sentirse mal. No significa que no quieras a tu bebé. Significa que tu cuerpo está construyendo a una persona desde cero, y eso agota.
El segundo trimestre. La luna de miel.
Semanas 13 a 27. Cuando casi todas las mujeres dicen que se encuentran "mejor que nunca". Aprovéchalo.
Si tu cuerpo te deja, este es el mejor trimestre del embarazo. Las náuseas suelen desaparecer, la barriga empieza a notarse (¡y a estar bonita!), y empiezas a sentir movimientos. Es el momento para hacer cosas.
Lo que conviene hacer ahora
- Una escapada. Última oportunidad realista para irte con tu pareja o amigas. Después del tercer trimestre vuelas con restricciones, y luego ya... no se vuela en 2-3 años.
- Apuntarte a clases de preparación al parto. Las de la matrona son geniales. Y empieza pronto, los grupos se llenan.
- Empezar a pensar el espacio del bebé. No comprarlo todo. Solo pensar dónde va a dormir, dónde vas a cambiar pañales.
- Hablar con tu jefa de la baja por maternidad. La planificación temprana evita problemas en semana 35.
- Aprovechar para dormir bien. Después no vas a poder. Disfrútalo.
Lo que vas a notar
- Los primeros movimientos del bebé. Entre la semana 18 y 22 si es el primero. Es indescriptible. Como mariposas dentro.
- Aumento real de tripa. Y de pecho. Y posiblemente de pies. Sí, los pies también crecen.
- "Glow del embarazo". Pelo, piel, uñas. Si nunca tuviste suerte con tu pelo, prepárate. Y luego, te lo aviso, después del parto se cae mucho. Pero ese es otro capítulo.
No te encierres en el embarazo. Sigue viendo a tus amigas, sigue haciendo planes, sigue siendo tú. Tu identidad no es solo "embarazada". Y mantenerla intacta ahora te va a ayudar después.
El tercer trimestre. El sprint final.
Semanas 28 a 40. Cansancio, miedo, ilusión, ardor de estómago e insomnio. Todo a la vez.
La barriga ya pesa de verdad. Dormir es complicado. Los pies se hinchan. Y mentalmente, empiezas a darte cuenta de que esto va en serio. El bebé está a punto de estar fuera.
Lo que tienes que organizar ya
- La maleta del hospital. Lista para la semana 35. Nuestra guía aquí.
- La canastilla básica. No todo. Solo lo del primer mes: muselinas, body, pijamas, arrullo, capa de baño. Lo demás lo compras después.
- El registro civil. Saber dónde se registra el bebé en tu ciudad y qué papeles necesitas.
- El nombre. Si no lo tienes, este es el momento de decidirlo. O al menos reducir la lista a 2-3.
- La silla de coche instalada. No te dejan salir del hospital sin ella. Mejor 1 semana antes.
Lo que vas a sentir
- Insomnio. La naturaleza es cruel: te prepara para el postparto quitándote el sueño antes.
- Contracciones de Braxton-Hicks. Son entrenamiento. La tripa se pone dura unos segundos. Si son irregulares, todo bien.
- Ardor de estómago. El bebé empuja todo hacia arriba. Cenas pronto y poco.
- Síndrome del nido. De repente quieres ordenar TODA la casa. Tirar cosas. Pintar cuartos. Es real.
- Miedo. Al parto, a no estar a la altura, a lo desconocido. Todo eso es normal.
El miedo al parto se reduce con información. Apúntate a las clases, lee, habla con tu matrona. Lo que conoces da menos miedo. Lo que no conoces es lo que paraliza.
La maternidad no llega con un manual. Llega con un bebé real. Y cuando ya está aquí, aprendes lo que necesitas saber — en ese orden.
— Verónica Vega, psicóloga perinatalEl parto. Lo bueno y lo que te callan.
No hay dos partos iguales. Pero hay algunas cosas que casi nadie te dice y conviene saber.
El parto es impredecible. Puede durar 4 horas o 36. Puede empezar con la rotura de aguas (solo en un 15% de los casos) o con contracciones. No hay un guión. Y eso es importante asumirlo desde antes.
Lo que nadie te cuenta del parto
- El tapón mucoso. Te puede salir varios días antes. No significa parto inminente. Pero sí que el cuerpo se prepara.
- Las contracciones de verdad. No son como en las películas. Empiezan suaves, espaciadas. Cuando son regulares cada 5 minutos y duran 1 minuto, es hora.
- La epidural. Decides tú. Y puedes cambiar de opinión durante el parto. No es un examen de valentía. La pones cuando la pides, si la pides.
- El segundo y tercer estadio. Después del bebé sale la placenta. Y a veces te dan más contracciones. Te van a apretar la tripa para que el útero se contraiga. Duele.
- Los temblores. Muchas mujeres tiemblan después del parto. Es una reacción hormonal normal. Te tapan con mantitas.
Lo que es bueno saber
- Plan de parto. Pídeselo a tu matrona. Es un documento donde dices tus preferencias (epidural sí/no, contacto piel con piel, corte del cordón retrasado...). El equipo médico lo respeta dentro de lo posible.
- Tu acompañante. Mejor alguien que te conozca bien y aguante. Y que recuerde llevarse su maleta también.
- El cesárea. Si te la programan o te la hacen de urgencia: no es menos parto. Es otro parto. Y tu recuperación va a ser distinta.
Sea como sea tu parto, tu cuerpo lo sabe. Confía. Y si algo va distinto a tu plan, no te culpes. El único objetivo es que mamá y bebé salgan bien. Todo lo demás es decoración.
Los primeros días en el hospital.
Entre 2 y 4 días que se te pasan en niebla. Lo que va a pasar y cómo prepararte.
El bebé está fuera. Estás en una habitación con tu pareja, una cuna pequeñita al lado, y un agotamiento que no creías posible. Bienvenida al postparto inmediato.
Lo que vas a vivir
- Visitas médicas constantes. Pediatra, matrona, ginecóloga, auxiliar. Cada uno con su pregunta. Es normal.
- El primer baño del bebé. Te lo enseñan a hacer. Apunta cada detalle. Lo vas a hacer todos los días.
- El primer caca. Negro como el petróleo. Se llama meconio. Es totalmente normal. Va a haber muchos pañales así los primeros 2 días.
- El test del talón. Una punzadita en el pie del bebé para detectar enfermedades raras. Llora un momento y ya.
- Inscripción del bebé. La hace el hospital normalmente. Te dan el papel para registrarlo después.
Lo que vas a sentir tú
- Cansancio infinito. No es cansancio normal. Tu cuerpo acaba de hacer algo increíble. Y el bebé se despierta cada 2-3 horas.
- Contracciones del postparto ("entuertos"). Especialmente al dar el pecho. El útero se está reduciendo. Duelen, sobre todo si no es tu primer bebé.
- Sangrado abundante. Los loquios. Son normales y pueden durar 4-6 semanas. Las compresas postparto son la solución.
- Dolor en los puntos (si has tenido parto vaginal). Las primeras 48h son las peores.
- Subida de leche. Día 2-4. El pecho se endurece, pesa, duele. Calor antes de dar de mamar, frío después.
No tengas vergüenza de pedir ayuda al personal. Para eso están. Pídeles que te enseñen a poner el bebé al pecho, a coger en brazos, a cambiar el pañal. Y, sobre todo, pide a tu acompañante que limite visitas. Los primeros días son para vosotros tres.
La vuelta a casa. El día 0 real.
Cuando se cierra la puerta y os quedáis solos. Esa primera noche en casa.
Llegáis a casa. La puerta se cierra. Y de repente, sin enfermeras, sin pediatra a la vuelta del pasillo, sois solo vosotros tres. Es uno de los momentos más vertiginosos de la maternidad.
Lo que vais a necesitar sí o sí
- Comida en la nevera. Tuppers, cocinados de antes, congelados. No vas a estar para cocinar. Y pedir comida cada día sale caro.
- Un sitio para que el bebé duerma cerca. Mini cuna de colecho, moisés, lo que sea. Los primeros meses lo recomendado es habitación compartida.
- Muselinas y arrullos. Vas a usar 4 al día. Las nuestras están hechas en España.
- Una persona de confianza disponible. Tu madre, tu hermana, una amiga. Que pueda venir a darte la comida, sostenerte al bebé 1 hora mientras te duchas.
- Paciencia con la lactancia. Tarda en establecerse. Las primeras 2 semanas pueden ser duras. No significa que no funcione.
La primera noche
- Es probable que el bebé no quiera dormir a la noche. Confunde día y noche. Es normal, lleva pasando lo mismo 40 semanas.
- Vais a tener que turnaros. Acordadlo antes. Una persona da el pecho/biberón y otra se ocupa de cambios.
- Si no puedes dormir, ponte un audiolibro o algo en bajito. Vas a estar despierta horas, y mirar al techo no ayuda.
El primer mes en casa es supervivencia pura. No es para hacer fotos perfectas, ni para tener la casa ordenada. Es para sobrevivir, conocer al bebé y dejar que tu cuerpo se recupere. Bajad las expectativas a cero. Cualquier día que comáis los tres, hayáis dormido 4 horas seguidas y os hayáis duchado es un buen día.
La cuarentena. 40 días para tu cuerpo.
Las primeras 6 semanas postparto. El periodo del que casi nadie habla y es el más importante.
El postparto es 9 meses al revés. Tu cuerpo está deshaciendo lo que construyó en 40 semanas, y lo hace a velocidad. No esperes recuperarte en 2 semanas.
Lo que te pasa a ti
- Loquios. Sangrado postparto que dura 4-6 semanas. Va cambiando de color (rojo → marrón → amarillento). Si vuelve a ser rojo intenso, llama a tu matrona.
- Caída de pelo. A partir del 2-3 mes postparto. Brutal. Es normal. Vuelve a salir.
- Bajada hormonal. El día 3 después del parto suele venir un bajón emocional importante. Baby blues. Si pasa de 2 semanas o se intensifica, busca ayuda profesional.
- Suelo pélvico. Va a necesitar rehabilitación, hayas tenido cesárea o parto vaginal. Reserva sesiones con una fisio de suelo pélvico.
- Vientre blando. La diástasis de rectos es normal. No te exijas un cuerpo de antes de tener bebé. Tu cuerpo está distinto. Y eso está bien.
Lo que te ayuda
- Faja postparto (consultar con tu matrona). Da soporte abdominal los primeros días.
- Mucha agua y alimentación cuidada. Sobre todo si das pecho. No es momento de dietas.
- Descansar cuando descansa el bebé. Olvídate de la ropa, los emails, las visitas. Duerme cuando él duerme.
- Hablar con tu pareja. Sobre cómo os sentís, qué necesitáis, cómo turnaros. Mucha pareja se rompe en el postparto por no hablar.
- Pedir ayuda profesional si lo necesitas. Una matrona de cabecera, una psicóloga perinatal, un grupo de madres. No tienes que poder con todo sola.
En muchas culturas la mujer tiene 40 días de descanso real después del parto. Aquí lo hemos perdido. Recupéralo. Que tus padres traigan comida. Que tu pareja te traiga al bebé al pecho en la cama. Que las amigas que te quieren visiten poco y te ayuden mucho. El postparto te lo mereces.
Tú misma. No te olvides.
El capítulo más importante. El que nadie pone en los libros porque no vende.
Vas a ser madre. Pero sigues siendo tú. Y la mejor madre que vas a poder ser es la que también es su versión más cuidada de sí misma.
Lo que vas a tender a olvidar
- Comer caliente. Pon una alarma si hace falta. Comer bien no es opcional, ni siquiera con un bebé pequeño.
- Salir de casa. Aunque sea 20 minutos. Aunque sea con el carrito. La luz natural y el aire libre son medicinales.
- Ducharte cada día. Es uno de los mejores momentos del día. Que tu pareja sostenga al bebé. Aprovecha.
- Hablar con adultos. Llama a una amiga. Aunque sea 10 minutos. La conversación con otra persona te recuerda quién eres.
- Tener tiempo para ti. Un café tranquila. Un libro 20 minutos. Una serie. Sin culpa.
Las relaciones también cambian
- Con tu pareja. Vais a discutir. Vais a estar cansadísimos. Es normal. Hablad mucho, pedid lo que necesitéis sin esperar que el otro lo adivine.
- Con tus amigas sin hijos. Algunas se acercarán muchísimo. Otras se alejarán. No es nada personal. Cada momento de la vida tiene sus aliados.
- Con tus padres. Probablemente cambien. De repente entiendes muchas cosas. Y otras te chocan más. Es un proceso.
- Contigo misma. Vas a redescubrirte. Vas a ser otra. Mejor. Más fuerte. Más vulnerable. Más profunda.
Ser madre no significa dejar de ser tú. Significa añadir una versión nueva. Y esa versión necesita cuidarse igual que las anteriores. Cuidarte no es egoísta, es lo que hace posible cuidar a otra persona.
No te van a salir las cosas perfectas. Te van a salir tuyas. Y eso, créeme, es mucho mejor.
— Mónica Abril, fundadora de OlivioSi necesitas más, aquí estamos.
Estas son las páginas más leídas por mamás que están donde tú estás. Encontrarás respuestas rápidas, listas y guías para el camino.
Maleta del hospital
Lista completa imprimible. Para ti, el bebé y tu acompañante. Lo esencial, sin frituras.
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